domingo, 7 de diciembre de 2014

O2

El aire en mi cama se vuelve pesado, pesado porque no hay dos que lo respiren y tanto aire para uno solo es duro. Pequeño gran problema que con demasiado oxigeno salen llagas en el corazón y un puñado de heridas en el alma, porque ya no comparto más problema con los demás que no sea el de sonreir por cumplir. Apenas me salen más palabras que las que recuerdo que me dijiste tú.